La primera vez…

Oh si, hoy toca hablar de las primeras veces. ¿Qué cosa tan bonita no? No se a ustedes, pero a mi me encantan las primeras veces. Nunca sabes bien a bien, que va a pasar, o si podrás controlar los nervios. 

En una primera vez, siempre hay algo de magia. Y más aún, cuando es la primera vez que te presentan al amor de tu vida. 

A mi me pasó hace unos 6 años, cuando estaba descubriendo de que lado pegaba el diurex. Al amor de mi vida, me lo presentaron formalmente el 3 de Junio de 2005. Y fue literalmente una gran fiesta. Ya hacía tres largos años que estaba arañando las paredes por conocerlo. Había leído y escuchado tanto, que ya no podía esperar.

Ese día yo tenía todavía 17 años, me faltan 17 días para cumplir 18, pero ni modo de desperdiciar la oportunidad. ¿Verdad? Con los nervios a todo lo que daban, en compañía de mi mejor amiga y la metiche de mi prima, sin la que no me dejaban ir a ningún lado, llegamos al Root’s Magic Club. Qué en otro tiempo, dicen los que saben, se llamaba simplemente “El Magic”.

Logramos entrar gracias a la ayuda de un amigo, sin el habría sido imposible entrar, porque yo era técnicamente, menor de edad. Al entrar nos recibió el set de los españoles Chus y Ceballos, seguido del de B-jay, para darle paso a Felix da Housecat, después Saeed Younan y para finalizar, Jerry Bonhman.

Cuando me obligaron a ir a casa, entendí que el amor de mi vida, no tiene un nombre, ni nacionalidad, un género en particular,  pero tiene mucha magia y se siente en cada fibra del alma, se llama simplemente: Música Electrónica. A partir de entonces, no  nos hemos separado. Aunque, si nos hemos peleado, mordido, y arañado. Pero finalmente termino por regresar, por qué es parte de mi, y no concibo la vida sin una buena dosis de beats.

 

 

P.D B-jay, desde dónde estés, sabes que esta fiesta, es para ti. Ya sabes, no dejamos de extrañarte.