El soundtrack importa tanto como el argumento.

Las últimas dos semanas, la vida a través de mis amigos me ha hecho voltear a ver en mi misma cosas que parecían superadas. No le tengo miedo a la muerte, la conozco de frente y llevamos muchos años coqueteandonos la una a la otra. El conocerla, el saber cerca a la calaca me ha hecho aventarme a experiencias nada convencionales en todos los sentidos.  A final de cuentas la vida humana es un como un mandala, hermosa pero perenne. En un segundo 70, 80, o 90 años de existencia se terminan exactamente igual que cuando pasas la mano sobre un mandala hecho de gis o acerrín.

Estamos aquí para tener una serie de experiencias y aprender a superarlas. Me divierte mucho la gente que cree que va encontrar todas las respuestas en un sistema, en una religión, o en un libro. Nahhh,  la comprensión humana de lo “divino” es mucho más simple y oscuro, se trata de conocernos a nosotros mismos,  en tomar decisiones y asumir las consecuencias.

Hay quienes nunca son capaces de tomar una decisión  y van por la vida culpando al pasado y a todo aquel que se cruza en su vida por esas decisiones que toman. Y además no solo los culpan si no que van por ahí pensando siempre en lo que habría pasado si hubieran tomado otro camino.

La muerte… ¿Cómo cambia el sentido del camino que elegimos no? Fui una niña muy enfermiza, insisto la he sentido de visita tantas veces que no me da miedo, solo me hace girar drásticamente mi camino de vez en cuando. Por que si bien no le tengo miedo a ella, si al tiempo, a veces siento pánico de que no tener tiempo para vivir todas las experiencias que quiero.

Parte vital en mi, es la música. Yo sin música electrónica francamente no puedo vivir. No soporto un solo día sin que me acompañe un buen soundtrack.  Necesito que los beats acompañen mi vida, y si, también mis decisiones.   Las rolas que escuchas hablan igual o más de quién eres como tus acciones.

He visto como grandes talentos, no solo tienen en común un historial cultural, o de vida similar, suele pasar que las mentes más divertidas y sabrosas también tienen una serie de gustos musicales que dices ¡Ay guey!  Parte de la historia que dejas en el mundo tiene mucho que ver con la música que te hace vibrar la sangre en las venas. ¿Por qué? Es bien simple, igual que el resto del universo somos también vibración y nos atraen las vibraciones similares a nosotros.

Yo, personalmente, soy de de ese tipo de malas personas que juzga por el tipo de música que escuchas.  Por ejemplo, si escuchas la mayor parte de tu tiempo cosas espantosas, simples y de fácil venta, dudo mucho que tengas un amplio bagaje cultural, puede que tengas una serie de prejuicios babosos, y nunca hayas salido a explorar más allá de tu mundo nada más porque todos te dicen que no es correcto.

¿Qué crees que dice de ti la música que escuchas? ¿Qué te dice de ti a ti mismo?  Igual que una pelicula el soundtrack de nuestras vidas puede arruinar o ensalzar el peso de nuestras palabras, acciones y de lo que de verdad importa en esta vida.

Decisiones, valores, gustos, todo cuenta cuando vamos haciendo nuestro mandala personal, y cuando lo hagas, por el amor de del Dios en el que creas, acompañalo de la mejor música  que puedas, no solo esa que solo sirve como ruido de fondo.

 

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Meditaciones de media noche Vol. 15 creo…

Paso muchas noches sin poder dormir,  no sé, por más que lo intento me atrae mucho más la vida cuando cae el sol, que mientras esta a todo lo que da.  Leyendo textos en fanpages de facebook, leyendo twits cada vez más sosos en twitter… me da cierta nostalgia de cuando escribir en un blog era mal visto y no bien cool gooooooooooooey.

¿A qué hora las estrellitas de plástico comenzaron a invadir estos terrenos fértiles? Si, la verdad, me fascina la oportunidad que acercan las tecnologías de la información a todo aquel que se atreva a tomarlas. Pero no deja de sorprenderme ¿Cómo llego tanto pendejo?  Y es que la verdad, hay muchos “famosos” cuya única gracia es leer más o menos bien lo que ellos mismos se escriben en su prompter para grabar vídeos.  Hay otros tantos que se las dan de “medios de comunicación” cuando la neta no entienden ni lo que están diciendo.

Extraño esa época en la que costaba un poco más de trabajo publicar aquello que traías en la cabeza. Así fuera una reverenda estupidez, ahora es bien fácil ponerlo en facebook sin pensar demasiado en las consecuencias.

Ayer, estaba hablando con una compañera de la prepa, y como le sorprendía que alguien “importante” -ya sea un secretario de estado o el director de una compañía- no tenían twitter, y me sorprendí contestándole que no todo el mundo aguanta el tener una vida pública on line.  Me sorprendió sobremanera que no supiera que tener una vida digital “pública” es una elección, que tiene consecuencias para bien o para mal. Consecuencias que para algunos pueden ser tremedamente serias.

¿Por qué da por hecho que todos tenemos que estar en la red?  Vamos, cuando comencé a escribir en este changarro hace ya más de 10 años estaba perfectamente consiente de los riesgos que implicaba exponer mi vida en la red. ¿Por qué no se da cuenta que también se expone al estar en facebook? ¿En twitter? O la red social de su preferencia.

¿A qué  le estamos apostando?  ¿A las publicaciones que pasan de moda pero continuarán indexadas por los siglos de los siglos amén? En Facebook sobretodo es muy fácil perderse en la inmediatez de los likes, y que la emoción te deje llevar. Si en 5 años te encuentras con tu timeline ¿Vas a estar a gusto con la persona que fuiste? Hasta ahora la red no da derecho a olvidar lo que publicaste. En 5, 10 o 15 años lo que escribiste, lo que publicaste estará ahí, y no solo a tus ojos si no a los de cualquier curioso que se pregunte quién eres.

¿Puedes con esa carga? Si la respuesta es No, mejor no publiques nada, borra tus perfiles y retirarte a un monasterio. Estar en internet, que tu nombre se pueda googlear, que casi cualquier persona sepa quién eres y que piensas. Peor aún que pensaste y que hiciste…

Extraño la época en la que en los blogs había más que tips de moda, extraño las historias cotidianas de alguien como Salvador Leal o Agustín Fest. Extraño hurgar en los pensamientos de Noesh. Extraño la sabrosura de Big Blogger o los exprimentos de metatextos. A pesar de que ahora es más fácil escribir, nos perdemos de repente en un mal de  vídeos y memes que la neta solo son sonrisas fáciles. ¿Y la carne? ¿Dónde quedó la carne de mi asador?

En 2 años y 3 meses voy a cumplir 30 años, ya aprendí a asumirlo -en parte porque tengo amigos que afortunadamente son más viejos que yo y siempre seré por lo menos 8 años más joven que ellos-, pero no sé, si algún día tengo hijos, me gustaría que leyeran historias de verdad, de corazón, no solo como las que aparecen en el timeline de facebook cada dos segundos.

Tengo nostalgia de las neuronas y los talentos de hace unos años. De aquellos que necesitaban escribir para sacar el estrés o los conflictos que había dentro de sus almas.  Extraño con toda el ama esos textos que marcaban de verdad y no solo a los gatitos de sonrisa fácil de facebook. Ahh no sé, tal vez sea que me estoy haciendo más ruca de lo que me gustaría reconocer.

Eso te ganas cuando te adelantas mucho a tu generación. Hace 10 años, yo tenía 17, y decidí que era más divertido escribir para que alguien lo leyera a qué se quedara por los siglos de los siglos en un cuaderno en el rincón de mi cuarto.

A los 17 me parecía que era mejor jugar a rockstarear en la red, que solo imaginarlo. Todavía no sé si fue una gran valentía o simplemente la estupidez adolescente. Pero la verdad, es que a los 17, aprendí lo que algunos otros están aprendiendo ahorita. Tomé lecciones avanzadas de algunas cosas, pero en otras… simplemente no llegue a la clase.

Todo tiene un precio, a mi me gustó sacrificar mi vida y desarrollo “normal” por la necesidad de que alguien leyera lo que traía en el alma. Por buscar la forma de llegar hasta dónde necesitaba para ir por mis sueños. Se me olvida que tomé lecciones avanzadas y para la gente normal, que apenas llega es complicado de entender.

Si, a veces se me olvida.

 

Un año después

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Hoy estoy en el lugar dónde comenzó hace un año uno de esos cambios radicales en mis ahora 27 años de vida. Desde algún lugar de la Colonia del Valle en el edificio en el que siempre quise vivir. Las cosas que dejé aquí, están por ser empacadas muy pronto hay que regresar a casa. Un año en el que tuve que aprender a madrazos una vez más quién era  yo misma.

No están ustedes para saberlo pero yo si para contarlo, pero me tocó abrir la caja de Pandora: la de mis emociones, por muchos años decidí que era buena idea guardarlas en un rincón dónde no me estorbaran, funcionó bien mientras aprendía lo que quería aprender, pero hace casi un año hubo algo y un alguien que sin querer me sacudió lo suficiente para que sin querer saliera de un rincón enmohecido esa caja que guarde en el rincón más oscuro de mi misma. Ese dónde también estaban las cosas que prefiero no recordar muy seguido.

Me tomó un año y yo creo que me tomará aún más tiempo aprender que eso que estaba en la caja no eran los demonios más grandes de mi propia apocalipsis. Esos que me detuvieron, que frenaron muchas cosas, y es que aún no sé manejarlos. Me salté esa clase que los demás aprenden durante la preparatoria supongo.

 Siento que me estoy despidiendo de una gran etapa de experimentación,  se muy bien, finalmente que es lo que quiero. Y cómo lo quiero, lo que sigue dependerá de un poco de ayuda del Destino y de la gran banda de amigos que me ha puesto en el camino. Tengo que pedir disculpas sobre todo a quiénes en mi afán por probar les he quedado mal.

Vi el amanecer desde el balcón y regresé a terminar este post a la que fue mi cama.  Lo que sigue me asusta pero no me voy a permitir que me frene de nuevo…. es tiempo una vez de un cambio radical. A ver que me encuentro en la siguiente puerta.

De cuando te peleas con el amor de tu vida

Decía yo, en esta editorial para Thump, llega un momento, cuando te dedicas a lo que siempre soñaste y a lo que más amas en el mundo, en el que las cosas parece que no van bien, en  el que te peleas contigo mismo porque ya no sientes ese amor que como fan, simple y mortal te alegraba la vida.

Puede que duela igual o más culero que cuando te rompen el corazón por primera vez, porque como tal, tú, tienes una relación con la música electrónica, pero a ella, tu le vales madre. No es un ser humano, pero te exige igual o más que una novia psicópata. Exige sacrificios, como tu tiempo, tu talento, tu sueño, y hasta sangre más de una vez. He trabajado en otras cosas, pero solo trabajar en la industria de la noche y de la música electrónica me ha exigido hasta lo más profundo de mi alma.

Subir al escenario mientras toca el dj estelar, por un momento dejó de ser satisfacción suficiente para mi. Me di cuenta que mis amigas de toda la vida, ya no estaban como antes cerca de mi, por lo menos para darme un zape, que me estaba distanciando y por mucho de mis metas académicas, y de las económicas, mejor ni hablamos. Me estaba enfermando por no dormir y haber aceptado más responsabilidades de las que podía manejar y por no dormir. En esa época si dormía 4 horas al día era mucho.

Decidí dejar eso que tanto me fascinaba y volverme “gente normal”. Alguien tuvo la sabiduría de dejarme ir a probar el “mundo normal”.  En ese otro mundo encontré satisfacciones y aprendí muchísimo, pero al final del día llegando a mi cubil, me faltaba algo, Me hacían falta las sonrisas de la banda disfrutando a su dj, me  quedaba un hueco en el alma cada vez que volteaba a ver los recuerdos que me quedaron de semanas pesadas para lograr que un evento se hiciera… En esa época, cuando me estaba cuestionando que chingados estaba haciendo con mi vida, llegó Maxi Jazz, Sister Bliss y su banda a recordarme por que me había enamorado total, y profundamente de la música electrónica…

Y también, me recordó porque la había dejado, esa noche que también sirvió para que pusiera en una balanza eso que también quería hacer con el mundo de la noche.. evidentemente la balanza se inclinó del lado más complicado de llevar. Y a la fecha no me arrepiento de todos los problemas en los que me he metido por continuar en esto. A final de cuentas se trata de una carrera complicada. Y creo que cuando se ama algo, todos caemos en algún momento en una crisis. Y al final no todos son capaces de salir de ella, y volver a los madrazos.

 

En 10 años ¿Estarás orgulloso de ser fan de lo que hoy eres?

Entre los 11 y los 16 años, o a veces antes,  junto con la pubertad llega un momento en que defines quién eres realmente. Y en el inter ocurren varias cosas, entre ellas buscas un grupo con el que te identifiques, y normalmente ese grupo viene -o venía- acompañado de música.

Normalmente es en esa época cuando, estás más lleno de pasión por toooooooooooooooooooodo eso. Te desbordas y sientes que tu vida se va a acabar si no vez a tu artista o a tu ídolo. Aunque se la vivan en México, mueres y matarías con gusto por estar ahí si no te dejan.

Voy a sonar anacrónica, pero en algún punto eso pasará a segundo plano. Pero ser fan de algo o de alguien justo en esa importante etapa de transición te trasforma, para bien o para mal y puede que para siempre.

¿Por qué lo digo? Por experiencia propia.  Cuando yo era un dulce, tierna e inocente criaturita, ok dejemoslo en dulce y tierna, por ahí de 1999, mi mejor amiga que se había ido a vivir a Saltillo, me comenzó a enviciar con una banda encabezada por Darren Hayes. Los primeros 3 meses le daba el avión, pero era tanta su insistencia que fui poco a poco descubriendo quién era, de dónde salió, a qué sonaba. Y sin querer encontré algo que me retrataba perfecto en esa época.

Si, masivo, pero que te hablaba al oído, y a pesar de ser un producto diseñado para ser masivo, sentías por dos segundos que no estabas solo, que si había otros que sentían la misma confusión que puede sentir cualquiera que está entrando en la adolescencia.

Justo en esa época, a diferencia de cualquier otro puberto normal, ocurrió algo que me hizo cambiar totalmente mi vida, de golpe, sin aviso y con la fuerza de un bala. Por algún bicho que a cualquiera le habría causado diarrea, a mi en 2 semanas me quito casi por completo la vista.  A pesar de la gravedad del asunto, mis papás decidieron que era buena idea esperar esas 2 semanas para llevarme al hospital.

Para cuando llegué, ya había perdido casi el 80% de la capacidad visual, no soportaba la luz de un celular, ni siquiera con vendas en los ojos.  La recuperación fue un tratamiento  con cortizona y otros esteroides, salvaje y duro. Pero no había opción, era eso o perder completamente la vista.

En mi cama de hospital, mientras dormía soñaba con volver a ver un amanecer con todo su esplendor. Con ver de nuevo la luna, viajar, y tomar fotos de todo lo que me pareciera hermoso, así fuera una abeja sobre una flor. Para ese entonces ya me había dado cuenta que la versión de un Dios judeocristiano no funcionaba para mi. Pero le pedía al Destino que fuera lo que fuera que tuviera escrito para mi, que no me dejará sin la capacidad de ver de ver de nuevo.

Después de 6 meses de agujas, cánulas, cateteres pruebas dolorosas de laboratorio, y otras más sofisticadas, lentamente volví el amanecer, pude volver a leer un libro, y volver a escribir aunque fuera para mi misma en cuaderno viejo.

El tratamiento dejó secuelas con las que he aprendido a sobrevivir,  pero en la época en la que la mayor preocupación es que te vas a poner, yo me veía al espejo medio desfigurada. Perdí casi todo el cabello, y después de 12 años aún no lo he recuperado del todo. También subí muchísimo de peso, los huesos y las articulaciones si de por si estaban medio jodidas por una fiebre reumática que había tenido 3 años antes, quedaron resentidas.  No solo eso, también me informaron que debido a la agresividad del tratamiento, buena parte del desarrollo de mi esqueleto se había detenido. Incluyendo el tamaño del torax que desde entonces es bastante pequeño para el tamaño de los órganos y el resto de mis proporciones. Que tal vez iba a tener osteoporosis prematura. En fin, cosas que deprimirían hasta el más optimista.

La verdad, después de eso fueron, dolorosos años de recuperación anímica y física. Pruebas cada semana. De hecho, mi cumpleaños 15, dos años después del tratamiento, lo celebré esperando una consulta con el neurólogo. Evidentemente por toda la serie de pruebas que me hacían pasar para entender que demonios le pasaba a mi cuerpo, La pasaba esperando sola o con un libro, pero gracias a mi mejor amiga, aún estando en Saltillo me presentó un nuevo motivo para aguantar estoica: ver a Savage Garden en vivo.

Sin querer, me enseñó que había más gente en el mundo que vivía o sobrevivía que no era la única con problemas, y que muchos de ellos quizá, se pudieran arreglar a través en compañía de un extraño que hacía música al otro lado del mundo. Ese extraño llegó a México al teatro chino de Six Flags. Creo que fue uno de los primeros conciertos en hacerse en ese foro. Para mi mala suerte no pude ir. Ni los matasanos ni mis papás me dejaron salir de la casa. Según ellos, estaba todavía muy débil como para “exponerme” Mehhhhhh.

Mi amiga regreso y Darren Hayes regresó a México con un proyecto solista, hizó un showcase en lo que alguna vez fue el Hard Rock Café en Polanco para una estación de radio. Me escapé de la escuela para ganarmelos, y para recogerlos.  El 3 de junio de 2002, definitivamente la vida, el Destino, y todos los Dioses del Olimpo, me adelantaron el mejor regalo de cumpleaños que pude tener: Ver a unos metros de distancia a ese guey por el que daba mi brazo y mi jodido riñón izquierdo.  Esa tarde-noche, entendí que la música es capaz de darle sentido a tu vida, de ser tu compañero en las buenas, en las muy malas y en las que te está llevando la chingada.

A partir de esa noche me prometí a mi misma, que un día esa sensación de estar viva, se la iba a mostrar a otros a través de los medios. Meses después de esa noche conocí a mi Dj de la guarda  Benjamin Hernández , “B-jay”, el responsable de mi educación en la música electrónica y también el que me ayudó directamente a cumplir mi sueño.  Para 2004, eso poco o mucho que estaba aprendiendo, quise compartirlo desde mi muy personal punto de vista y experiencia con quién se dejara a través de este blog.

Y todo comenzó con una rola, y con un remix, que a la larga me llevaría a vivir, ver, y disfrutar las mejores noches de mi vida. Después de perder la vista hace ya hoy 12 años, a pesar de las secuelas, creo que fue uno de los mejores regalos, por que quizá si no hubieran pasado las cosas como ocurrieron, hoy no podría decirles que más de 10 años después estoy bien orgullosa de ser y haber sido fan de eso que hoy aún me lleva a disfrutar todos los días del mejor trabajo del mundo: el hacer lo que más amo y que otros lo disfruten.

EMPO 6° Aniversario

¡Ah que divertido! Odio esos momentos del año que me hacen ponerme más sensible que de costumbre.  Para nadie es un secreto que EMPO, +Mas Label y +Mas Nescafé han sido parte muy importante en mi historia personal y profesional.

EMPO Awards 2014 Schedule

Hace 6 años no sé si en un acto de genialidad o de confianza ciega Benjamin Hernández, mejor conocido en el bajo mundo como B-jay me invitó a formar parte de su equipo de trabajo. Equipo por que le pasaban y siguen pasando buena parte de los lanzamientos de música electrónica que llegan a toda América Latina. Haber aceptado, me traído una serie de aventuras, anécdotas y experiencias, que ni todo el dinero del mundo sería capaz de comprar.

Siempre fuí fan de Dj Mag, y fui parte del equipo que trajo esa revista a México, no solo eso, también muchas de las entrevistas centrales, y notas más importantes estuvieron a mi cargo. De fan pase a ser una de las profesionales más felices del mundo mundial. Dirían por ahí.  Bien lo decía mi compadre “Tenemos el privilegio de trabajar en lo que más nos gusta”. Tenía razón y ahora no puedo ver su cara burlona diciéndome con la mirada “Te lo dije.”

Por azares del Destino y otras razones más bien personales, ya no trabajo en EMPO, pero si los considero mi familia, y la gente que de una u otra manera me ayudado a crecer en todos los sentidos, si a crecer incluso de talla de ropa por aquello de estar pegada a la computadora.

Siempre en el fondo,  da cierto orgullo ver como algo que viste nacer va tomando forma aunque ya no seas parte el proyecto.

Mañana en Expo Bancomer celebran 6 años de existencia, y en el fondo no puedo estar más que orgullosa y algo conmovida. A final de cuentas no se puede negar de dónde vienes y por qué estas en dónde estas.

2013

Sebastian Ingrosso @ExpoBancomer, originalmente cargada por minervaoatenea.

Para no perder la costumbre, hoy toca cerrar el año con un post de este lado. 2013 personalmente para esta, su nada humilde blogger de confianza ha sido complicado y lleno de retos.

como les conté en alguno de los ahora escasos posts de este blog. Tengo un hijo que se llama Be Tronic. Y como todo buen bebé, requiere mucha atención.

Esa criatura, existe gracias a 12 personas que colaboramos continuamente detrás del sitio, que por cierto, está nominado en los EMPO Awards como mejor página sobre música electrónica. (Voten por nosotros no sean hojaldras)

Los que me han stalkeado en Facebook,saben también que alguien igual o más loco que yo se aventó el numerito de tener una relación estable conmigo. Es todo un reto para su servilleta, porque hasta ahora el único gran amor con el que convivía todos los días, era la música electrónica. Estamos conociéndonos día a día y adaptándonos a convivir con nuestras respectivas carreras que si, son opuestas totalmente entre si.

Sigo viendo en la Colonia del Valle con mi partner in crime Marcela Saiffe.

2013 me ha enseñado a volar con alas propias y sobretodo a pelear por mis sueños. Sueños que he visto cristalizarse y cada vez más a pesar de la crisis en todos los niveles que hay en México, se hacen una papable realidad.

2014 parece ser un año de retos fuertes. Pero el mas importante de todos es en el que ustedes queridos lectores siguen acompañandome. El año entrante este blog, cumplirá ya una década on line siendo un espacio entre lo personal y lo profesional.

Un rincón en el que he hecho de las mías a gusto a la vista de algunos que están ahí desde el principio o desde hace mucho.

De verdad, muchas gracias a mi equipo en Be Tronic:

Moises Coyoc, Dante Ney, Alex Leyva, Jorge Olavarieta, Karen Estrada, Mario, y Manuel Gonzalez. También a  los otros colaboradores ocultos y a la luz que pasaron por Be Tronic, sin ustedes esto no es posible

Gracias también al puto de Jorge Nava por la confianza. Y sobretodo a mi amiga Majo Montemayor por eso, por ser una gran amiga y compañera de algunos proyectos. Gracias a un tal Adrián Treviño que aunque pasó brevemente por Be Tronic dejó una marca indeleble.

Gracias a Mario Castilla por soportarme un año más. Gracias también al staff de EMPO que durante muchos años fue mi familia, y ahora a la distancia lo sigue siendo.

Gracias a ti B-jay donde quiera que estés, por que aún desde ahí me has metido unos buenos zapes para demostrarme cual es el camino. Y sobretodo, gracias a ti, quién lee estas líneas por ser cómplice y testigo de un año más en mi historia en la música electrónica.

Los sueños se hacen realidad si están dispuestos a pagar la factura. No se les olvide.

¡Feliz año!

 

Post dedicado a un catalán llamado Josep Moreno, gracias por todo lo que me has enseñado tío 🙂