Hay cosas

Y gente, que de verdad nunca voy a entender, y que la neta, no quiero entender. Cuándo le pasan cosas terribles, a la gente que quiero, me siento igual o peor que ellos. Pues simple, tanto cariño, y de solo pensar que falten en mi vida, me pone mal. Y esa gente, y esas cosas que nunca voy a entender, es precisamente porque le hacen daño a esas seis personas que quiero con toda mi alma, y sin duda, daría mi vida por ellas.

Ahora, uno de esos seis, anda mal, y por eso, yo, también estoy mal, pues me duele profundamente. Quisiera decir que lo entiendo, pero no, jamás podría siquiera pensar en llenar tus zapatos. Te admiro, te quiero, eres el culpable directo del 60% del monstruo que soy ahora. Me patea el hígado y el poco páncreas que me queda, saber que te va mal. Y espero que esta vez, no te nos desaparezcas.

La venganza, es una de mis amigas favoritas, y creo que la voy invocar.

Cuidate por favor. Tienes cuatro fan’s que nos vale madres lo que hagas y dejes de hacer. Desde que oficialmente tenemos uso de razón, eres parte de nuestras vidas. Suerte, no te la deseo, sabes por qué.

No pude dormir

Por enésima ocasión, son las cuatro de la mañana y no pude dormir, y es que las pesadillas no me dejan en paz, yo sé que son mis asuntos inconclusos quienes comienzan a atormentarme. A veces quisiera ser gente decente, bueno, para que me hago guey, por supuesto que no me gustaría ser gente decente, de esa que sigue una rutina todos los días, aunque tengo cosas que hacer, y que técnicamente son las mismas, siempre hago lo que puedo para escaparme de ella, o comienzan esos malos ratos, en los que ya no puedo ni con mi alma.

Otra noche sin dormir, no es el problema, el problema es que tengo clase a las 8:00 am, y me siento rara, bueno, más rara de lo acostumbrado.

No sé ni porque escribo esto, será acaso que mis otros yo, necesitan más atención, seguramente. Esas cosas que no me dejan en paz, esos sueños, esos libros inconclusos, y todas las ideas no posteadas están dando más lata que de costumbre.

Esta lloviendo

Y eso me hace asquerosamente feliz, pues me recuerda que se acerca mi cumpleaños, que soy la más pequeña del cuarteto de la muerte, y que ya se acercan mis regalos. Seré una hija de la chingada, pero hay cosas que todavía me conmueven como el sonido de la lluvia, el olor de mi chocolate, Darren 2.4 funcionando después de un año en coma, la mirada de mi gata exigiendo más comida, y los recuerdos que me preceden, que entre que me atormentan y que me sacan una sonrisa. A cuatro años de la muerte de ya saben quién (W FM FrecuenciAdictiva por si usted es nuevo en este blog) sigo recordando día con día, cada una de las 18 horas que pasaba pegada a mi radio.

Las mamadas de Andres Manuel en el 2003 y su complo’, y como esas mamadas dividieron aún más la familia consanguínea abiertamente disfuncional a la que pertenezco.

Los recuerdos se entremezclan, y casi me hacen llorar, de pena, de risa, de tristeza.

Hay quienes se han ido, y quienes regresan a mi vida, y otros que por más que lo intento siguen ahí, para estar chingando.

La lluvia me relaja, y hoy, en mi día de huelga aún más, pues imagino, como será la lluvia, rayando en tormenta en mi cumpleaños, es bonita tradición que caiga un aguacero, y eso, de verdad me pone de buenas.

Después

De dormir cual marmota, al fin voy despertando, hoy si mande a la fregada mis clases de inglés -por más guapo que este mi nuevo maestro- y de francés. Después de la madrina de esta semana, necesitaba dormir en serio. Como lo hacía cuando tenía tiempo.

Definitivamente esto de vivir de día, no es para mí. De verdad que no entiendo como hay seres, como ustedes amables lectores, que pueden hacer todo lo que deben de día. La luz del sol, me esta matando. Lo cual, le da mayor crédito a mi teoría de que la cigüeña andaba peda, y si, se equivocó de lado del mundo.

Con mi paranoia en un nivel normal, bueno aparentemente.

Una semanas de vacaciones no me caerían mal.

Por fin

Hoy se acabo mi tortura, el último extra lo acabo de presentar, finalmente me puedo ir a dormir, siempre y cuando el vicio me lo permita. El recuento de los daños de esta semana incluye una gastritis más fuerte de lo que tenía dolor de espalda y demás, pero, finalmente, todo termino. Para fortuna de mis neuronas y de mi alma que ya estaban haciendo berrinche por tanto abuso.

Sin más, me voy a dormir.

Llevo dos días

Sin dormir (a menos que cuenten las dos horas de hoy), quesque estudiando, pero la neta, es más preocupándome por tarugadas que haciendo algo. Soy bien pinche paranoica, no puedo evitarlo en serio. Aún más cuando no duermo ni madres. Ya me estoy preocupando por un amigo al que no he visto on line en varios días, e imaginando cualquier cantidad de situaciones adversas, que seguramente son solo parte de mi volátil imaginación sobre estimulada por la falta de sueño, exceso de café y de nicotina.

Pura pinche endorfina me cae. Pero ni con todo el cansancio, me puedo alejar de la red, como podrán notar otro de mis vicios.

Me parece raro, que haya gente que no conozca, según yo, proyectos y gente básica de la música electrónica, y pueda andar por la vida tan tranquila.

Me sorprende que aún pueda hilar palabras sin que se vean muy poco coherentes.

Voy a intentar dormir, si la taurina que hay en mi sangre, cortesía de Red Bull, me lo permite.